A los Libros de la Biblioteca Rivadavia

Me dieron todo lo que soy y lo que he sido,

me nutrieron de amor y de poesía.

Saldré con ellos a empapelar mi vida

con montañas de libros que he leído.

Amo los libros, eché a andar mis sueños

en las antiguas páginas y en los talentos nuevos.

Sentí veneración por el silencio,

aprendí los caminos de mi patria,

supe de mares y tierras insurgentes.

Fueron los libros faro, lámpara y estrella,

fueron lluvia en las tardes de invierno.

Grabaron con sus letras indelebles

la innumerable huella de mis pasos

descubriendo secretos y misterios

encerrados en renglones apretados.

Hoy reposo con un libro entre las manos,

ya recorrimos todos los senderos,

exploramos el mundo, lo vivimos,

con la risa y el llanto regresamos

a compartir el fuego y la ternura.

Fueron los libros música en el alma

y afinaron la lira de mi canto,

me revelaron sin pedirme nada

el poder colosal de la memoria.

Libros que encierran triunfo y desengaños,

meta final de todos los poetas

cuando fluyen rasgando sus entrañas

a recorrer el mundo floreciendo,

con las alas de pájaros cautivos.

 

Oli Gullino.

Asociada desde el año 1952.

(integrante del Taller Literario)

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